10 lugares que no te puedes perder si vas a Berlín
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Lis&Leo Travels
Berlín es historia, arte, modernidad y memoria. Una ciudad vibrante que no deja indiferente a quien la visita. Si estáis organizando un viaje y os preguntáis qué ver en Berlín, esta guía recoge 10 lugares imprescindibles que no pueden faltar en vuestro itinerario, aunque tengas poco tiempo.
Además, os compartimos consejos prácticos, curiosidades y recomendaciones para aprovechar al máximo cada visita. ¿Preparados para descubrir la capital alemana paso a paso?
Consejo rápido: guarda este post o mándaselo a tu compañero de viaje antes de que empiece a hacer un Excel con 56 lugares imposibles de ver en 3 días.
1. Museum Island – Un paseo entre arte, historia y río
¿Te gustan los museos? Entonces Museum Island es parada obligatoria. Literalmente, es una isla en el río Spree donde se concentran cinco museos impresionantes (uno de ellos, el Pergamon). Además de su valor artístico, el conjunto es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Nosotros pasamos casi un día entero saltando de uno a otro. Lo mejor: el contraste entre lo antiguo y lo moderno. Lo peor: ¡es fácil saturarse! Así que no intentes verlos todos en una mañana. Elige bien.
Y si no quieres entrar… simplemente pasea por los jardines. Ya valen la pena.
2. Berlin Cathedral – Cúpulas, órganos y vistas panorámicas
Justo al lado de la Isla de los Museos, la Catedral de Berlín (Berliner Dom) impone desde lejos. Nosotros fuimos al atardecer… y sí, nos quedamos un rato largo sentados frente a la fuente, mirando cómo se teñía de naranja la fachada.
Puedes entrar y subir a la cúpula para tener una vista panorámica. También alberga la cripta de los Hohenzollern (lugar donde descansan los miembros de la familia real prusiana y alemana, los Hohenzollern, una de las dinastías más influyentes de la historia de Alemania.). ¿Vale la pena la entrada? Para nosotros sí. Aunque solo la fachada ya impresiona.
3. Alexanderplatz – Caótica pero imprescindible
Caótica, vibrante y llena de movimiento. Alexanderplatz no es el lugar más bonito de Berlín, pero sí uno de los más emblemáticos y concurridos. Allí está la Torre de Televisión (Fernsehturm), que se ve desde casi toda la ciudad y el Reloj Mundial.
Nosotros subimos a la torre justo antes del anochecer. La vista de 360° es brutal. Eso sí, prepárate para hacer cola y pagar (en nuestra opinión, un poco caro, la verdad).
4. Brandenburg Gate – El símbolo más famoso de Berlín
Si hay una imagen que representa Berlín, es la Puerta de Brandeburgo. Clásica, sobria y cargada de historia. Fue testigo de marchas nazis, bombardeos, protestas, la caída del Muro… ¡y ahora está llena de turistas sacando selfies!
La encontramos al final de Unter den Linden, en Pariser Platz. Nosotros la visitamos dos veces: de día y de noche. Consejo de oro: de noche, iluminada, es aún más impresionante. Eso sí, preparaos para compartir la experiencia con muuuuucha gente.
5. East Side Gallery – El muro convertido en arte
¿Un museo al aire libre de 1,3 km de largo? Exacto. La East Side Gallery es el tramo más largo que queda en pie del Muro de Berlín y está cubierto por murales de artistas de todo el mundo. Una mezcla de historia, memoria y arte urbano que impacta.
Fue uno de los lugares que más nos emocionó. Algunas obras son preciosas; otras, durísimas.
Lo que más nos impactó: el famoso beso entre Honecker y Brezhnev.
Y lo mejor: es gratis y se recorre caminando junto al río.
6. Topography of Terror – Historia que pone los pelos de punta
Este lugar no es bonito… pero es necesario. La Topografía del Terror es un centro de documentación ubicado en el antiguo cuartel de la Gestapo y las SS. Ofrece exposiciones detalladas sobre el nazismo, la persecución y el terror de estado.
Es duro. Nosotros salimos con un nudo en el estómago, pero también con la sensación de haber aprendido muchísimo. Está muy bien documentado y es gratuito.
7. Memorial to the Murdered Jews of Europe – Vacío que habla
Ubicado a pocos pasos de la Puerta de Brandeburgo, este memorial no necesita palabras. Son más de 2700 bloques de hormigón de diferentes alturas, en una gran explanada gris, dispuestos como un laberinto.
No hay letreros. No hay explicaciones. Solo silencio. Caminar por ahí dentro es... extraño. Pero eso es parte de lo que busca: provocar.
8. Reichstag Building – Parlamento con vistas
El edificio del Parlamento alemán es una mezcla de historia, política y arquitectura contemporánea. La famosa cúpula de cristal es obra de Norman Foster, y subir a ella es gratis (sí, gratis!), pero hay que registrarse con antelación.
Nosotros lo hicimos al atardecer. La vista desde arriba, con la ciudad iluminándose poco a poco, fue una de las mejores postales del viaje.
9. Hackesche Höfe – Pasajes secretos con encanto
Este conjunto de patios interconectados en pleno centro es uno de esos lugares que no siempre aparecen en las guías… pero sorprenden. Arte, diseño, tienditas independientes, cafés… Todo con un toque alternativo muy berlinés.
Fuimos por casualidad, huyendo de la lluvia, y acabamos pasando horas curioseando escaparates y tomando café. Es perfecto para desconectar del ruido de la ciudad.
10. Checkpoint Charlie – El cruce más famoso de la Guerra Fría
¿Turístico? Sí. ¿Importante? También. El famoso Checkpoint Charlie fue uno de los puntos de paso entre Berlín Este y Oeste durante la Guerra Fría. Hoy es una réplica, con guardias disfrazados, fotos y una mezcla de historia y “show”.
Nosotros pasamos rápido, sin pagar el museo, pero vale la pena verlo y leer las placas. Es un recordatorio de cómo una ciudad podía estar dividida por ideología, muros y miedo.
Así puedes armar tu propio itinerario según tu ritmo y energía. Que sabemos que después de 4 museos… uno solo quiere tirarse en un parque con una cerveza fría.
Nuestro CONSEJO FINAL
No intentes verlo TODO en un solo viaje. Berlín no es una ciudad para "tachar" lugares, sino para sentirla.
Camina. Piérdete. Vuelve a encontrarte. Y si puedes, vuelve.
Nosotros ya estamos planeando la próxima escapada...
¿Ya conocías alguno de estos lugares? ¿Cuál añadirías tú?
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